Cómo limpiar recipientes de acero inoxidable: una guía completa

El acero inoxidable es fácil de limpiar, esa es parte de su atractivo. Algunos hábitos simples lo mantienen como nuevo durante años.

Diariamente: agua tibia, jabón para platos y una esponja normal. O el lavavajillas: el acero de grado alimenticio es apto para lavavajillas, incluidas las tapas. Como el acero no retiene manchas ni olores, la mayoría de las limpiezas son simplemente enjuagar y lavar.

Siempre retire la junta. Saque la junta de silicona de la tapa, lávela por separado y séquela completamente antes de volver a colocarla. Este es el hábito más útil: evita la acumulación de humedad y olores en la única parte que puede atraparlos.

Para alimentos pegados: remoje primero en agua tibia con jabón y luego limpie. No es necesario frotar con fuerza.

Para manchas de agua o turbidez: un poco de vinagre blanco en un paño, luego enjuague y seque. Restaura el acabado.

Para olores persistentes (raro): una pasta de bicarbonato de sodio y agua, dejada unos minutos, los elimina.

Qué evitar: lana de acero y estropajos abrasivos fuertes (rayan el acabado), y dejar los recipientes o juntas húmedos por mucho tiempo. No se necesita ni recomienda usar lejía.

Esta es toda la rutina. No se requieren productos especiales ni un manejo delicado: solo lave, seque la junta y guárdelo. La ausencia de complicaciones es la clave.

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