La respuesta directa: no, no debes poner un recipiente de acero inoxidable en el microondas. El metal refleja las microondas en lugar de dejarlas pasar, lo que impide que tu comida se caliente y puede causar chispas. Esta es la única limitación honesta del acero, y preferimos decirlo claramente en lugar de ocultarlo.
Por qué no. Un microondas calienta penetrando la comida con ondas. El metal las bloquea. En el mejor de los casos, tu comida se mantiene fría; en el peor, un metal delgado o dañado puede hacer arcos eléctricos contra la pared del horno.
Qué hacer en su lugar — es simple. Sirve tu comida en un plato o en un bol y caliéntalo allí. Diez segundos de hábito. Así es como la mayoría de las personas recalientan un almuerzo guardado en acero y nunca lo piensan más.
Otras formas de calentar comida sin microondas. Una sartén en la estufa, un horno (algunos recipientes de acero son aptos para horno — verifica primero), o dejar que una porción alcance la temperatura ambiente funcionan bien. Si quieres específicamente un recipiente que puedas calentar, el vidrio es el material indicado para esa tarea.
Para qué es mejor el acero. Para todo lo demás: no se deforma, no libera sustancias, no se mancha, mantiene la comida más fría por más tiempo y dura años. El microondas es lo único que no puede hacer.
Así que la verdadera pregunta no es "¿es seguro el acero para microondas?" — sino "¿vale la pena servir mi comida para recalentarla a cambio de un recipiente que nunca se desgasta ni libera sustancias?" Para la mayoría, la respuesta es claramente sí.
La comida debe almacenarse sin dudas.